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XVI ENCUENTRO NACIONAL DE COOPERATIVAS DE TRABAJO ASOCIADO
CONFECOOP ACI AMERICAS ASCOOP
PRONUNCIAMIENTO
1º La Confederación de Cooperativas de Colombia – Confecoop, con el apoyo de su Comité Nacional de Trabajo Asociado, coordinado por Ascoop, ha promovido el modelo cooperativo de trabajo asociado enmarcado dentro de los valores y principios cooperativos universalmente aceptados y la Declaración Mundial sobre este tipo de entidades promovida por la Organización Internacional de Cooperativas de Producción, Artesanal y de Servicios – CICOPA, organismo asesor de la Alianza Cooperativa Internacional, y ha rechazado históricamente las prácticas desviadas de que ha sido objeto este modelo.
2º El cooperativismo de trabajo asociado, en su expresión genuina, ha demostrado sus beneficios a nivel internacional, como herramienta de generación de empleo y desarrollo de la población, reconocido por la normatividad, la doctrina y la jurisprudencia nacional y extranjera, y diferenciado de las otras formas de trabajo dependiente e independiente.
3º No obstante, el trabajo asociado cooperativo del país atraviesa por una grave crisis derivada de la utilización indebida que se viene haciendo de este modelo, por parte de algunas entidades, en muchos casos públicas, que lo usan para contratar servicios de ex empleados, cuando se producen recortes de sus plantas de personal, o para evadir responsabilidades sociales y prestacionales.
4º La indebida utilización de esta figura afecta sensiblemente el buen nombre cooperativo, facilitando generalizaciones impropias e inadecuadas, en perjuicio de las cooperativas auténticas que realizan sus actividades en el marco de la ley y que aportan a la solución de los problemas sociales del país.
5º El pago de aportes parafiscales es extraño a la figura del trabajo asociado cooperativo porque rompe con su naturaleza, dado que en éste no se dan relaciones de dependencia o subordinación, por tratarse de personas que se asocian para el logro de un fin común, tal como lo sentenció el Consejo de Estado.
6º El Gobierno Nacional sancionó la Ley 1233 del 22 de julio de 2008, mediante la cual impone a las cooperativas y precooperativas de trabajo asociado, el pago de contribuciones especiales con destino al SENA, ICBF y cajas de compensación, con el fin de solucionar esta problemática, lo cual, consideramos, no corrige el fondo del problema, pero si afecta al verdadero cooperativismo de trabajo asociado. Éste es el precio que tendrán que pagar las auténticas cooperativas de trabajo asociado por el uso indebido del modelo y la falta de control del Estado.
7º El cooperativismo nacional espera que las medidas adoptadas por el Gobierno contribuyan en algún grado a depurar al cooperativismo de trabajo asociado del país, y que la supervisión que ejerza el Estado se fortalezca, impulse a las auténticas cooperativas cumpliendo con el mandato constitucional, y logre extinguir las malas prácticas que han venido realizándose al amparo de la figura cooperativa. Una conducta ejemplarizante sería la revisión, al interior de las entidades del sector público, de los esquemas de contratación con cooperativas de trabajo asociado.
8º Acogemos el pronunciamiento emitido por la Asamblea Regional de la Alianza Cooperativa Internacional –ACI-, el 22 de julio de 2008, en el que reitera y defiende la especial naturaleza de las cooperativas de trabajo asociado y apoya las labores de defensa realizadas a través de los organismos miembros que agrupan y representan al cooperativismo nacional de cada país. También exhorta a los Gobiernos a que promuevan el desarrollo de las cooperativas de trabajo asociado, como herramienta para la generación de trabajo y desarrollo sostenible de las comunidades y a que combatan la indebida utilización del modelo, propugnando por su depuración y por la extinción de las pseudo cooperativas.
9º Hacemos un nuevo llamado al gobierno nacional, regional y local; al Congreso de la República; al poder judicial; a los organismos de control estatal; a los gremios y sindicatos; a los empresarios públicos y privados; a los medios de comunicación y a la academia, a reconocer la legitimidad de este modelo como otra forma de desarrollar el trabajo, respetando los criterios de dignidad, justicia y sostenibilidad señalados por la Organización Internacional del Trabajo, y a rechazar la promoción desviada de entes y organizaciones que, haciendo uso indebido del nombre cooperativo, adelantan actividades de intermediación, en muchos casos precarizando el trabajo.
10º Instamos a la sociedad en general, a reconocer las posibilidades de éxito de este modelo y a utilizarlo atendiendo la normatividad que lo rige, su esencia y sus principios.
11º Invitamos a las verdaderas cooperativas de trabajo asociado a continuar trabajando para mostrar la validez, vigencia y oportunidades que este modelo asociativo tiene para construir una sociedad diferente, con responsabilidad, futuro empresarial y reconocimiento social.
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