Somos una empresa generadora de beneficios para el trabajador y su grupo familiar.
Somos una empresa orientada a satisfacer las necesidades de nuestros clientes
Encuentre un amplio portafolio de servicios y beneficios.

 

Los orígenes de las Cooperativas
Los orígenes de las Cooperativas de Trabajo Asociado



El cooperativismo de producción y trabajo, conocido en el medio latinoamericano como de trabajo asociado, ha venido tocando las puertas de la economía colombiana, proyectándose, fundamentalmente, en un entorno reformador y también, de supervivencia para los sectores populares.

El aumento del desempleo, resultante de diversas crisis con sus secuelas de quiebras y cierres de gran número de medianas y pequeñas empresas, introdujo en el país el concepto de cooperativismo de producción y trabajo. A su vez, en la medida en que ganaban terreno los procesos de descentralización y eliminación de algunas áreas tradicionales de monopolio del gobierno central, se recurrió también a esta figura de organización del trabajo.

Con la promulgación de la Ley 79 de 1988 y el Decreto Reglamento 468 de 1990, se legisló por primera vez sobre el subsistema de trabajo asociado y se abrieron las puertas para su incentivación por intermedio de gran número de agencias del Estado y grupos promotores de la Sociedad Civil.

En los últimos veinte años, el cooperativismo de trabajo asociado ha sufrido un crecimiento vertiginoso en número de unidades y ha incursionado en una variada gama de actividades socioeconómicas, resultando, en algunos casos, un ejemplo para la generación de empleo y la flexibilización del trabajo.

La idea de la organización del trabajo mediante la forma jurídica cooperativa, en el intento de hallar una redistribución del ingreso entre los productores, no ha sido muy extendida ni debatida desde que Felipe Buchez la promulgó en1830, aunque ha alcanzado notables logros en algunos países. En muchos de ellos, estas cooperativas han servido para salvar de la extinción a las industrias manuales, permitiendo mantener en ocupación un gran número de trabajadores especializados.

Desde que se fijó el nacimiento de este modelo cooperativo, han sido variadas las denominaciones que se le han dado en las diferentes legislaciones: cooperativas obreras de producción, cooperativas de producción, cooperativas de productores industriales, cooperativas de trabajadores, cooperativas industriales, cooperativas de producción y trabajo, cooperativas de trabajo asociado, etc.

Los dos factores básicos que caracterizan estas formas empresariales son:

1º. El factor desencadenante de la asociación no es el capital sino el trabajo, el cual genera la necesidad de la organización y determina, en última instancia, la constitución de la cooperativa. Bajo esta forma de asociación, los trabajadores buscan fundamentalmente dar solución a su problema de trabajo (entendido como pérdida del empleo, primer empleo, nuevo trabajo o nueva alternativa de ingresos).

2º. Esta asociación se basa en principios cooperativos que les implica la realización de un aporte que constituirá el patrimonio empresarial y una distribución de las utilidades a prorrata del trabajo ejecutado a través de la compensación.

Si se cumplen estas dos características esenciales durante el desenvolvimiento de una cooperativa, no tendremos ninguna duda en identificarla como una auténtica organización empresarial con régimen de trabajo asociado.

En consecuencia, la experiencia mundial del cooperativismo de producción y trabajo, representa una alternativa al trabajo alienado y constituye una manera de impedir que el resultado del esfuerzo colectivo no sea distribuido exclusivamente entre los poseedores del capital, siendo, a su vez, una opción de independencia económica. Aún más, en la coyuntura se constituye en un mecanismo idóneo para adaptarse a los propósitos de productividad del trabajo.

Las cooperativas de producción y trabajo, en sus diferentes modalidades, han creado condiciones y relaciones laborales diferentes al introducir la noción de la democracia en el proceso productivo y la distribución equitativa, eliminando la dependencia del capital y la autocracia empresarial.

En una organización empresarial no cooperativa, el trabajador no participa, sólo se siente ligado con una tarea específica y le es extraño el conjunto del proceso productivo. Se preocupa enormemente por el aumento en su salario y por otras mejoras laborales. No se propone el cambio en la organización empresarial, aceptándola como una realidad que no puede modificarse.

Por lo contrario, cuando se une con otros trabajadores en una cooperativa con régimen de trabajo asociado, encara la producción en común, creándose en el individuo una nueva conciencia. El trabajo, cooperativamente realizado, despierta al trabajador, haciéndolo responsable del futuro del emprendimiento, el cual ha creado y en el cual ha puesto todos sus intereses; se propone la solución de los errores y se convierte en un ser autocrítico. Cuando se deja de ser asalariado se proporciona la oportunidad de ser constructor de porvenires.

El cooperativismo de producción y trabajo constituye uno de los más avanzados instrumentos para promover el desarrollo de procesos autogestionarios, generando las precondiciones de la productividad del trabajo que exigen los tiempos modernos, y debe ser considerado como uno de los pilares para el forjamiento de un nuevo modelo de desarrollo y un instrumento adecuado para el aprovechamiento de las tendencias de recomposición de las actividades económicos hacia el predominio del sector terciario.




Nuestras Certificaciones

Copyright© 2003-2012 COODESCO C.T.A. Medellín - Colombia

Centro Comercial Monterrey Carrera 48 # 10 - 45 El Poblado, piso 9 - Tel: 57(4) 605 15 55 Fax: 57(4) 605 15 55 opción 2
Cohete.Net S.A.